Cuando mi vida choca con la tuya

Vivo por los momentos,
en los cuales mi vida tiene la suerte,
de chocarse con la tuya.
Y encajamos,
siendo piezas de dos puzzles distintos.

No estás en todos mis despertares;
ni yo me enredo en tus sábanas cada noche;
pero eso no impide que mis uñas rasguen,
tu espalda, cada fin de semana.
Y mis besos recorran tu cuerpo,
formando con ellos un sendero,
que únicamente mis labios se conocen.

Huyo de esa despedida en el coche,
y de nuestro último beso que es el broche,
de sin duda un día,
que más allá de mis sueños repetiría.

El lunes se ha convertido en una larga espera,
de un viernes que se evapora;
de un sábado que se pasa a la ligera;
y de un domingo donde la nostalgia aflora.

He aprendido a dormir contigo,
sin compartir cama,
y a rodearme de tus brazos,
sin rozar tu piel.
Porque aquel que ama,
ama a un metro o a 65 kilómetros de distancia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s